Madrid, 8 may (EFE).- James Goold, abogado del Estado español en
el juicio que se sigue en Tampa (EEUU) por el "caso Odyssey", dijo
hoy que, "con total certidumbre", el navío encontrado por la empresa
cazatesoros estadounidense es el Nuestra Señora de las Mercedes,
perteneciente a la Armada Española y hundido en octubre de 1804.
Goold hizo esta afirmación en una rueda de prensa en la sede del
Ministerio de Cultura español, en la que tanto él como el director
general de Bellas Artes, José Jiménez, aseguraron que las
actuaciones de la firma estadounidense Odyssey en todo el proceso
han sido "moral y legalmente inaceptables".
"El misterio ha acabado", aseguró Goold.
Tras la exhaustiva investigación realizada por el Gobierno, todas
las pruebas apuntan a que las monedas encontradas por Odyssey
coinciden con la carga del citado navío y pertenecen a la Armada
española, subrayó.
Goold señaló que con la identificación de "La Mercedes", la
fragata está protegida por el principio de la inmunidad soberana,
"principio jurídico absolutamente claro" en Estados Unidos y en el
resto del mundo, que se aplica a todos los navíos, estén en aguas
internacionales o nacionales.
El abogado, que ya remitió al tribunal de Tampa (Florida) la
comunicación oficial del caso, añadió que el lugar donde se han
desarrollado "las operaciones secretas" de Odyssey es el mismo donde
se hundió el navío, "al oeste de Cádiz", en el sur de la península
ibérica, si bien no precisó más datos geográficos por "razones de
seguridad".
Las pruebas recogidas "colocan a Odyssey en la escena del
crimen", dijo.
Esta empresa, añadió el letrado, "ha intentado desde el principio
obstaculizar todas las actuaciones del Gobierno español" y hay
razones para creer que "ha ocultado pruebas", lo que ha ralentizado
el proceso ante la obligación de pedir judicialmente toda la
documentación requerida a la compañía estadounidense.
La fragata Nuestra Señora de las Mercedes se hundió en octubre de
1804 tras un combate naval que libró una escuadrilla española con la
flota inglesa frente a la costa portuguesa del Algarve, que se saldó
con la muerte de "más de 200 marinos y sus familias".
El elevado número de víctimas hace que los restos del pecio "se
puedan considerar un cementerio marino", dijo José Jiménez.
"Es un tesoro de conocimiento, no comercial. Esos restos
encierran la memoria de nuestra Historia", destacó en el mismo acto
Luis Lafuente, subdirector general de Patrimonio.
El hundimiento "fue un acontecimiento en la historia mundial y en
la de España", dijo Goold.
Es equivalente, según el abogado, a lo que sucedió con el buque
Arizona en la batalla de Pearl Harbor que precipitó la participación
activa de Estados Unidos en la Segunda Guerra Mundial.
La complejidad del "caso Odyssey" quedó hoy demostrada con las
numerosas autoridades que participaron en el encuentro con la
prensa, desde los ya citados José Jiménez, James Goold y Luis
Lafuente, hasta el director general de Política e Industrias
Culturales, Guillermo Corral, y el director del Museo Naval de
Madrid, Teodoro de Leste Contreras.
En varias intervenciones quedó claro que lo relativo a este caso
es una cuestión de Estado.
Jiménez subrayó que, dadas las pruebas existentes y el valor
histórico del tesoro, el Gobierno "no aceptará un posible reparto"
con Odyssey, y todo lo extraído del pecio "ha de reintegrarse
totalmente al Estado español".
Goold aseguró que las cifras que se han barajado sobre el valor
económico del tesoro hallado por Odyssey (unos 500 millones de
dólares) "están algo infladas", si bien especificó que es un dato
"irrelevante" porque "no se trata de una cuestión comercial, sino
histórica y cultural".
La conservadora jefe del Departamento de Numismática del Museo
Arqueológico Nacional, Carmen Marcos, precisó que el estudio
fotográfico de las monedas encontradas por la empresa estadounidense
"no deja ninguna duda" de que esas piezas procedían de 'La
Mercedes', "por su origen, por las fechas y por el tipo de valores
acuñados".
Entre esas piezas figuran reales, escudos de plata y de oro,
todos ellos de la época de Carlos IV y acuñados en Lima.
Este último hecho podría dar lugar a una reclamación de Perú,
pero Jiménez destacó que el barco "es español" y sus contenidos
"están cubiertos por la bandera del buque", aunque abrió la
posibilidad de estudiar fórmulas de colaboración. EFE
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(con fotografía)